CDMX posterga control de scooters y bicimotos pese al aumento de accidentes viales

La regulación de los llamados Vehículos Motorizados Eléctricos Personales (VEMEPE) en la Ciudad de México avanza con lentitud. Aunque las reformas a la Ley de Movilidad fueron aprobadas en agosto de 2025 y publicadas en la Gaceta Oficial el día 27 de ese mes, su implementación práctica sigue incompleta por la falta de adecuaciones al Reglamento de Tránsito.

Las modificaciones legales establecen que los scooters eléctricos y bicimotos capaces de superar los 25 kilómetros por hora deberán contar con placas, licencia de conducir y cumplir con requisitos similares a los de otros vehículos motorizados. Para ello, el Congreso local fijó un plazo de 360 días para la entrada en vigor total de la medida, que concluirá en agosto de 2026.

De acuerdo con el calendario aprobado, la Secretaría de Movilidad (Semovi) debía iniciar una campaña de concientización desde septiembre de 2025 y comenzar la expedición de permisos a partir de diciembre del mismo año. Sin embargo, el Reglamento de Tránsito actualizado, indispensable para definir sanciones, obligaciones y criterios de vigilancia, continúa en proceso de análisis legislativo.

Mientras tanto, la situación en las calles de la capital permanece sin cambios sustanciales. En zonas de alta afluencia como el Centro Histórico, usuarios de scooters y bicimotos circulan sin casco, invaden banquetas y ciclovías o utilizan teléfonos celulares mientras conducen, en vialidades como Bolívar o Eje Central, sin que exista una base normativa clara para sancionarlos.

La falta de reglas operativas y de vigilancia efectiva coincide con un contexto de alta siniestralidad vial. Datos oficiales indican que durante el tercer trimestre de 2024 se registraron 19 mil 207 accidentes de tránsito en la capital, con un número significativo de víctimas mortales relacionadas con motocicletas y vehículos ligeros, un fenómeno que ha encendido alertas entre autoridades y especialistas en movilidad.

Ciudadanos y organizaciones civiles han señalado que la ausencia de regulación efectiva incrementa los riesgos para peatones, especialmente en zonas concurridas, donde la convivencia entre distintos modos de transporte se vuelve caótica. La percepción de impunidad y la escasa presencia de agentes de tránsito agravan el problema.

La Semovi ha reconocido que trabaja en la integración de las reformas tanto en la Ley de Movilidad como en el Reglamento de Tránsito, con el objetivo de establecer criterios claros sobre circulación, equipamiento obligatorio y sanciones. No obstante, mientras el proceso legislativo no concluya, la regulación de scooters y bicimotos en la Ciudad de México seguirá siendo parcial y limitada.

Entradas relacionadas

Deja tu comentario